| Conclusiones
Antes
de
realizar
un
programa
conviene
elegir un
buen
algoritmo,
donde por
bueno
entendemos
que
utilice
pocos
recursos,
siendo
usualmente
los más
importantes
el tiempo
que lleve
ejecutarse
y la
cantidad
de
espacio
en
memoria
que
requiera.
Es
engañoso
pensar
que todos
los
algoritmos
son "más
o menos
iguales"
y confiar
en
nuestra
habilidad
como
programadores
para
convertir
un mal
algoritmo
en un
producto
eficaz.
Es
asimismo
engañoso
confiar
en la
creciente
potencia
de las
máquinas
y el
abaratamiento
de las
mismas
como
remedio
de todos
los
problemas
que
puedan
aparecer.
En
el
análisis
de
algoritmos
se
considera
usualmente
el caso
peor, si
bien a
veces
conviene
analizar
igualmente
el caso
mejor y
hacer
alguna
estimación
sobre un
caso
promedio.
Para
independizarse
de
factores
coyunturales
tales
como el
lenguaje
de
programación,
la
habilidad
del
codificador,
la
máquina
soporte,
etc. se
suele
trabajar
con un
cálculo
asintótico
que
indica
como se
comporta
el
algoritmo
para
datos muy
grandes y
salvo
algun
coeficiente
multiplicativo.
Para
problemas
pequeños
es cierto
que casi
todos los
algoritmos
son "más
o menos
iguales",
primando
otros
aspectos
como
esfuerzo
de
codificación,
legibilidad,
etc. Los
órdenes
de
complejidad
sólo son
importantes
para
grandes
problemas.
Un
lenguaje
de
programación"
es un
lenguaje
diseñado
para
describir
el
conjunto
de
acciones
consecutivas
que un
equipo
debe
ejecutar.
Un
lenguaje
de
programación
tiene
varias
ventajas
como que
es mucho
más fácil
de
comprender
que un
lenguaje
máquina y
permite
mayor
portabilidad,
para que
puede
adaptarse
fácilmente
para
ejecutarse
en
diferentes
tipos de
equipos.
Las
instrucciones
básicas y
comunes a
casi
todos los
lenguajes
de
programación
se pueden
condensar
en
cuatros
grupos de
las
cuales
son las
instrucciones
de
entrada
/salida,
aritméticas-lógico,
selectivas
y
repetitivas.
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